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La realidad de la cría de perros está llena de una gran cantidad de sorpresas y sucesos desagradables de los que nadie está libre y de los que pocos hablan. Para aquellos que piensan que esta práctica es una forma rápida y fácil de ganar dinero puede ser un desastre y una fuente de problemas. En Internet pueden encontrarse decenas de artículos sobre la crianza, los costes y los imprevistos de todo tipo que pueden suceder, por lo que yo no me voy a extender. COMO EN TODO: TRABAJO, CONSTANCIA Y SUERTE.
Hay que empezar diciendo que la Zootecnia no es una ciencia exacta y que hay muchos factores no controlables. Las combinaciones genéticas obedecen a las leyes matemáticas; el azar, la probabilidad y la Ley de Murphy ejercen su tiranía. La meta de todo criador debe ser ALCANZAR EL ESTÁNDAR RACIAL.
LOS REPRODUCTORES. Es necesario partir de ejemplares de calidad:
(1) Un BT hasta los dos años no muestra todo su potencial, por lo que empezar con cachorros y sin tener conocimiento de la raza es toda una lotería.
(2) Calidad (la tríada: conformación o belleza, temperamento -buen carácter e inteligencia- y salud -libre de defectos genéticos-). PEDIGRÍ-CALIDAD. El pedigrí es un componente mas de la calidad, garantiza que un ejemplar concreto es de pura raza y permite conocer sus progenitores, las líneas o castas que han intervenido en su creación, con su defectos y virtudes. El pedigrí no garantiza que un ejemplar concreto sea de calidad. Para medir su belleza, lo mejor es acudir a las Exposiciones y que al menos tres jueces puntúen a tu perro/a.
(3) Pruebas de salud. Se están imponiendo en los EE.UU. y se extenderán a Europa. Dichas pruebas sirven para demostrar que los futuros progenitores están libres de algunas enfermedades hereditarias. Se exigen tres pruebas: rótulas –OFA-, oídos –BAER- y ojos
–CERF-, pruebas que se hacen anualmente por veterinarios especialistas. Estas pruebas hechas en varias generaciones de animales son una garantía para el comprador.
(4) Conformación. Aunque los criadores americanos han incrementado la alzada y han ido reduciendo el tamaño de la cabeza del BT, en comparación con el bulldog inglés y el buldog francés. Todas son razas "estrechas" de caderas con los consiguientes partos distócicos.
GASTOS. Además del coste de adquisición de una hembra "EXCELENTE". Antes del parto, el diagnóstico de la ovulación y/o del estro, la prueba de brucelosis –que exigen algunos dueños de perros-, las vacunaciones y las desparasitaciones periódicas. Los honorarios que percibe el dueño del macho. Si envías a tu hembra por avión (pasaje avión ida y vuelta, certificados veterinarios U.E. y tasas por manejo de animales en el aeropuerto más trasportín homologado). A PARTIR DE JULIO DE 2004 SERÁ NECESARIO EL NUEVO PASAPORTE. Si la perra no se muestra receptiva con el macho o si éste es pequeño, se debe recurrir a la inseminación artificial practicada por un veterinario y la previa recogida de semen, que encarece –aún más la cubrición, pues son dos o tres servicios-. El diagnóstico de gestación, la ecografía –no es imprescindible- pero si una placa de "rayos X" unos días antes de la fecha prevista de parto.
Parto. Son frecuentes las cesáreas programadas. Al ser braquicéfalos, las reacciones adversas o complicaciones durante la anestesia son superiores. Al coste de la operación y la hospitalización, se añade el tratamiento antibiótico y antiinflamatorio, los suplementos –comida especial, vitaminas, minerales, leche artificial, ...-. Hay que estar pendientes de que la perra no sufra una hipocalcemia súbita, que en las tres primeras semanas es más frecuente.
Lactancia. Se necesita material para sacar adelante la camada: un nido, unas fuentes de calor, biberones, paños, un parque y sobre todo mucha dedicación y mucho tiempo. ¿Cuánto tiempo hay que dedicarle a una camada?, en los dos primeros meses podemos dedicarles fácilmente 130-150 horas. Más tiempo en las primeras semanas (atención, lactancia, limpieza del nido, ...). Puede ser necesario que tengamos que dedicar un par de días tras el parto y puede que alguno más si hay cesárea. Lo mismo si la monta se hace fuera del país y hay que viajar con la hembra.
Aparte de los papeleos y las tasas necesarias para notificar e inscribir el cachorro, hay que tener en cuenta los anuncios y los costes de publicidad en revistas. Para más información, con datos económicos: Internet.
EL CRIADOR. Debe tener unos conocimientos imprescindibles de cinofilia, que incluye: conocimiento al dedillo del estándar racial, zootecnia, etología, reproducción, fisiología, enfermedades, sanidad y bienestar animal y la normativa. Y tres cualidades al menos. La primera ser amante de la raza, para no escatimar esfuerzo y tiempo para que sus perros estén bien atendidos y en las mejores condiciones. Además se establecen vínculos emocionales, por lo que se hará todo lo posible para que el día a día, o llegado el momento: una cubrición, un embarazo, un parto o una cesárea tengan lugar con las mejores garantías para ellos, para la madre y para los cachorros. La segunda, ética profesional para solo dedicar a la reproducción ejemplares de calidad EXCELENTE con el fin de mejorar o cuanto menos mantener y perpetuar lo bueno que se tiene entre manos. La tercera, empeño, afán de superación, de saber más sobre la raza.
Las mejores garantías: buen trato, medioambiente controlado y bienestar -espacio,
temperatura, ventilación, espacio, iluminación, lecho-, buenas condiciones higiénicas, supervisión constante, salud, ejercicio diario, agua y alimentos de calidad, programas preventivos de vacunación y desparasitación, cuidados veterinarios, igualas, urgencias, pruebas diagnósticas, suplementos, medicamentos, material, equipos, conocimiento y muchas horas de trabajo. Todo ello da tranquilidad pero tampoco asegura el éxito, se controlan unos pocos factores. Con éxito me refiero a conseguir por lo menos que los hijos sean tan buenos como los padres. Y siempre hay que estar preparado para lo peor.
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