La Asociación de Montaña Dolomía, fundada en el año 1.989 en Cuenca, cumple en estos momentos sus primeros diez años de vida. Nando Cuesta, Santi Prieto y Miguel Cuesta fueron algunos de aquellos fundadores que, con mucha más ilusión que medios, tuvieron la idea de crear un club de montaña en nuestra ciudad. Gracias a su trabajo y tesón durante estos años, y al de otros compañeros que han ido sumándose a sus esfuerzos, nuestra asociación se mantiene viva, con más actividades que nunca, y con un número cada vez mayor de montañeros entre sus filas.

Desde sus inicios la Asociación de Montaña Dolomía ha estado estrechamente vinculada al desarrollo y consolidación de la Escuela de Escalada de Cuenca, esos cientos de vías de escalada repartidas a lo largo de los maravillosos paisajes de nuestras hoces de los ríos Júcar y Huécar. Por aquel entonces la escalada deportiva experimentaba un gran auge en nuestro país y, a los conquenses, la naturaleza nos había regalado unos farallones de piedra caliza que, además de su belleza, resultan magníficos para la escalada. Todo ello hizo posible que estos rincones de las hoces, con sus elegantes y exigentes itinerarios, se hayan convertido en pocos años en uno de los lugares más atractivos para la práctica de este deporte por escaladores de todos los países.

En este capítulo de la escalada deportiva queremos destacar también la participación de dos grandes montañeros de nuestro club, Michel y Chule de las Heras, en la creación de la Escuela de Escalada de Valera, situada en los no menos impresionantes rincones de la hoz del río Gritos, en Valeria y Valera de Abajo.

En su primera década de existencia, la Asociación de Montaña Dolomía ha participado activamente en la organización de distintos acontecimientos deportivos, tales como competiciones de escalada o campamentos regionales de montañismo, así como en la realización de cursos de todas las modalidades de los deportes de montaña. Porque uno de los objetivos más importantes de nuestra asociación es la formación de jóvenes deportistas a los que tratamos de inculcarles sobre todo el respeto y el amor por la naturaleza. Buena prueba de ello es la participación en nuestras actividades de un buen número de chicos y chicas que en pocos años se van a convertir en la nueva generación de montañeros del club Dolomía.

Como no podía ser de otra manera, una de las actividades más habituales de nuestra Asociación son las ascensiones y travesías por la montaña. Los montañeros del Dolomía conocemos bien los principales macizos montañosos de nuestra geografía y hemos ascendido a sus principales cumbres. La Sierra de Gredos, con el Pico del Moro Almanzor; los Pirineos y sus cumbres de más de 3.000 metros (Aneto, Monte Perdido, Balaitus, Posets, Taillón, Infiernos, Vignemale, etc.), y los Picos de Europa, con el mítico Naranjo de Bulnes, son montañas bien conocidas por nosotros.

En varias ocasiones hemos realizado ascensiones en los Alpes, como la de nuestro compañero Paco Durán al Mont Blanc de Tacul (4.285 m). Recientemente, otros dos montañeros de nuestro club, Oscar Cardo y Miguel Angel González, han llevado a cabo la ascensión al Dom (4.545 m), por la ruta Festigrat, y al Bishorn (4.207 m), en los Alpes suizos. Igualmente, hace unos meses, nuestros compañeros Juanjo Buendía y Olga Cañas consiguieron la cumbre del Toubkal (4.185 m) en la cordillera del Atlas (Marruecos).

Hace ya casi dos años, la Asociación de Montaña Dolomía culminó con éxito uno de sus proyectos más largamente acariciados: La Expedición Aconcagua’98. Seis de los doce componentes de la expedición consiguieron alcanzar la cumbre del Aconcagua que, con sus casi 7.000 metros, es el punto más alto del continente americano. Oscar Cardo, Juanjo Buendía, Miguel Cuesta, Fernando García Miota, Michel de las Heras y Raúl Checa fueron los montañeros de nuestra Asociación que tuvieron la suerte de contemplar el mundo desde la mítica cumbre de los Andes. Mientras que el resto de los expedicionarios: Nando Cuesta, Francisco Durán , Carlos Ortega, José María Andrés, Javi Millán y Pedro Beneit, contribuyeron decisivamente con su esfuerzo y apoyo al éxito de la expedición. Y ello sin olvidar el inmenso bagaje de experiencias humanas y montañeras que trajimos con nosotros del Monte Aconcagua. La “conquista del Aconcagua” por los montañeros conquenses tuvo una enorme repercusión en todos los medios de comunicación.

Hace unos pocos meses, dos componentes de la Asociación de Montaña Dolomía, Michel de las Heras y Fernando García Miota, han participado con éxito en la Primera expedición de Castilla La Mancha al Monte Mc Kinley, organizada por la Federación de Deportes de Montaña de nuestra región. Esta montaña, con sus 6.194 metros, es la más alta de Norteamérica y se encuentra situada en la cordillera de Alaska, muy cerca del Círculo Polar Ártico. Sus dificultades técnicas y sus extremas condiciones climáticas (“la montaña más fría del mundo”), hacen que el Mc Kinley se encuentre entre las montañas más codiciadas por alpinistas de los cinco continentes. Los dos montañeros de nuestro club, junto a otros tres compañeros de expedición, consiguieron hoyar su cima culminando así un gran éxito del montañismo regional. La repercusión de esta expedición en los medios de comunicación ha sido también muy importante.


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